El fiscal Cristián Gacitúa destacó que una de las dificultades de la investigación fue la actitud adoptada por la madre de la víctima, quien trató de descreditar a su hija e incluso declaró a favor del acusado en el juicio.

Penas que suman más de 16 años de presidio deberá cumplir un hombre que fue condenado por el Tribunal Oral de Angol por diversos delitos sexuales cometidos en perjuicio de la hija de su conviviente, en el sector Pinguidahue Alto de la comuna de Purén.
El fiscal jefe de Angol Cristián Gacitúa destacó que una de las dificultades de la investigación fue la actitud adoptada por la madre de la víctima, quien trató de descreditar a la víctima e incluso declaró a favor de su pareja en el juicio. “No obstante haber tomado conocimiento de estos hechos, como quedó acreditado en el juicio, no le creyó a su hija y la cuestionó. Incluso en el transcurso del juicio la madre declaró indicando que creía en la versión de su conviviente que alegaba inocencia y que (la niña) estaba mintiendo”.
Pese a lo anterior, en el juicio oral, que se extendió por 3 jornadas la Fiscalía logró la condena del acusado F.C.C. por los delitos reiterados de abuso sexual infantil y abuso sexual agravado, y un delito de exhibición de material pornográfico, todos cometidos entre julio de 2019 y febrero de 2020, en perjuicio de la misma víctima, quien tenía 11 años al momento de los hechos.
El persecutor explicó que el tribunal dio por establecida la circunstancia agravante de abuso de confianza en la comisión de los delitos “al prevalerse para ejecutarlos precisamente de la confianza que depositó en él la madre de la niña, quien se fue junto a su hija a vivir con el imputado en el sector antes indicado en el invierno del año 2019”.
La víctima declaró en el juicio bajo medidas especiales de protección y con el apoyo de profesionales de la Unidad de Atención a Víctimas y Testigos de la Fiscalía.
Precisamente por la actitud adoptada por su madre, cuando los hechos fueron denunciados la víctima quedó al cuidado de una familia guardadora. Actualmente vive con su padre biológico, quien finalmente obtuvo su custodia.