Este martes se realiza la formalización contra Martín Pradenas (28), imputado por dos violaciones y cuatro abusos sexuales cometidos contra cinco víctimas, entre ellas Antonia Barra, joven que suicidó en 2019 en la región de La Araucanía.

El caso ha captado el interés nacional, revelando una serie de detalles del proceso investigativo. Uno de los últimos antecedentes en conocerse es que Pradenas se infiltró en un grupo de WhatsApp que tiene como propósito buscar justicia para la joven.

Esto fue dado a conocer en la audiencia realizada este martes de forma telemática por uno de los abogados querellantes de la familia Barra, Alejandro Guzmán.

“El imputado, después del 13 de octubre, pide y logra ser agregado al grupo de WhatsApp ‘Justicia para Antonia’, dando un nombre falso y así poder tener acceso y saber todo lo que hacía el grupo”, sentenció.

De acuerdo al abogado, con esto se deja en evidencia la “personalidad fría” del acusado, además de “calcular cada paso que da”.

Guzmán además señaló que Pradenas “borró de su Instagram las conversaciones que tuvo con Antonia Barra los días 18 (de septiembre) y posteriores al hecho”, señaló el medio La Cuarta.

“Destruye el celular, ocultando la evidencia de fotografía que eventualmente podrían existir. Fotografías que pudo haber tomado el imputado a la víctima. Son elementos que tratábamos de buscar, sin embargo, esa pericia no fue posible porque el propio imputado destruyó la evidencia“, señaló el abogado.

Otras acusaciones

La segunda denuncia que enfrenta Martín Pradenas es por sucesos acontecidos cuando Pradenas cursaba Tercero Medio, momento en que habría atacado sexualmente a una compañera en 2010.

Los hechos habrían ocurrido en la casa del imputado. Según relató la víctima, éste la invitó a su casa con fines académicos, la recibió con ropa interior para luego llevarla a una habitación, la empujó a la cama y procedió a realizarle tocaciones.

La afectada aseguró que jamás se atrevió a denunciar por miedo a que no creyeran en su testimonio. Además, declaró que quedó en shock, paralizada, porque previo al ataque no había tenido ninguna experiencia de ese tipo.

La tercera denuncia corresponde a un presunto ataque de carácter sexual registrado en 2013, cuando la afectada tenía 13 años y el imputado 20 años.

De acuerdo a lo expresado por el fiscal, la mujer, quien oficializó la acusación tras conocer el caso de la estudiante en Pucón, relató a la PDI que cuando tenía 13 años concurrió al domicilio del imputado, quien estaba junto a un amigo -quien también estaba en la cabaña donde habría sido abusada Antonia- y que cuando ella le pide usar al baño, Pradenas se ofreció a llevarla, sin embargo, terminaron en un dormitorio, donde la empujó sobre una cama, la besó, le sacó a la fuerza la polera y el sostén para luego comenzar a tocarla.

La mujer relató que logró huir cuando el imputado se estaba bajando el pantalón.

Al igual que en el caso anterior, indicó que no denunció por miedo y vergüenza, y que tras el ataque debió recibir tratamiento psicológico.

El otro hecho investigado habría ocurrido en 2014, en las festividades de Semana Santa, cuando la denunciante realizó una junta en su domicilio previo a ir a la discoteque.

Allí bebieron alcohol para luego ir a la discoteque y volver a la casa pasadas las 3:00 horas.

Producto de su estado de ebriedad, al llegar la inmueble subió al dormitorio. Fue entonces que el hombre subió a la habitación y procedió a tomarla, sin que ella pudiera hacer algo al respecto, afirmó el fiscal.

La última denuncia habría ocurrido en un cumpleaños, donde una presunta víctima afirmó haber bebido alcohol y que sólo tenía imágenes de estar teniendo relaciones sexuales con el imputado. Recordó que le decía que le dolía y que éste la tenía agarrada de las manos.

Precisó que al volver a su casa tenía un moretón en la muñeca, rasguños en la espalda y dolores.

Más tarde una amiga le entregó más detalles de lo sucedido. Aseguró que no sabía quién era Pradenas y que lo buscó por Facebook, luego se dio cuenta que era el pololo de una vecina, por eso, cada vez que lo veía se escondía.

Chat de denuncia Sernameg

 

Fuente: biobiochile.cl